ASAJA GRANADA advierte que la escalada bélica entre Irán y Estados Unidos, que tensiona de forma inmediata los mercados energéticos y de materias primas, está determinando la campaña de abonado de primavera decisiva para la evolución del cereal y del olivar en la provincia. Los precios de los fertilizantes nitrogenados y del gasóleo agrícola han experimentado un brusco incremento en cuestión de días y continúan subiendo prácticamente a diario.
En el caso de los fertilizantes el encarecimiento del nitrógeno, con más de 15 céntimos de subida (de 0,30 euros/kilo antes del conflicto a 0,45 euros/kilo), supone un impacto millonario directo sobre las más de 69.000 hectáreas de cereal y las 208.000 hectáreas de olivar de la provincia. Solo en estos dos cultivos el sobrecoste superará los 20,8 millones de euros. Si se añade un 10% adicional para contemplar otros cultivos, el incremento global en fertilización superará los 22,89 millones de euros en los tres meses de campaña. Cabe recordar que el fertilizante representa en torno al 35% de los costes de producción en muchas explotaciones, lo que convierte esta subida en un golpe estructural a la rentabilidad. Y aunque se aconseja adelantar compras para evitar nuevas alzas, la realidad es que almacenar abono en las fincas (si resulta posible) incrementa el riesgo de robos, por lo que muchos agricultores se ven obligados a comprar a precios cada vez más elevados.
El gasóleo agrícola agrava aún más la situación. En plena campaña de labores, con los miles de hectáreas en proceso de abonado, el incremento del precio por litro, de 0,96 euros a 1,33 euros va a generar un sobrecoste adicional de más de 2,5 millones de euros, eso sin contar que los precios actuales en surtidor aumentan cada día, no respondiendo únicamente a la evolución real del mercado energético, sino también a movimientos especulativos que incrementan todavía más la incertidumbre.
En conjunto, la escalada de fertilizantes y combustible supondrá más de 25,4 millones de euros adicionales para el campo granadino en una sola campaña, una cifra extraordinaria para un sector que ya arrastra problemas de rentabilidad, aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), incremento de cotizaciones sociales y elevada presión fiscal, más teniendo en cuenta que los mercados agrarios no funcionan con mecanismos automáticos de traslados de costes y que los agricultore y ganaderos son el eslabón más débil de la cadena. Si se producen subidas en los precios de los alimentos al consumidor, no responden al agricultor, sino a procesos especulativos ajenos al campo.
Ante esta situación, ASAJA GRANADA reclama al Ministerio de Agricultura la adopción inmediata de un paquete extraordinario de medidas que permita compensar el sobrecoste de los insumos esenciales y garantizar la viabilidad de las explotaciones. Entre ellas, ayudas directas, bonificación extraordinaria al gasóleo agrícola, reducción en el IRPF de las facturas de gasóleo, fertilizantes y plásticos, reducción al mínimo nivel de la carga fiscal, eliminación de módulos en el sector agrario y ganadero, reducción a cero del Impuesto de Sociedades y exención de las cotizaciones a la Seguridad Social. El sector agrario granadino no puede asumir en solitario una subida de costes de esta magnitud. Sin medidas urgentes, una situación ya complicada puede volverse insostenible para miles de explotaciones de la provincia.


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