Miles de regantes del Almanzora exigen garantía de agua a un precio justo

Empresas de comercialización de frutas y hortalizas, agencias de transporte internacional por carretera y alcaldes de la comarca del Almanzora, acompañados por más de 5.000 regantes de toda la provincia, se han concentrado en Villaricos (Cuevas del Almanzora) para exigir al Gobierno la urgente reparación de la desaladora construida por Acuamed en esa pedanía cuevana. Durante la concentración, convocada por la Mesa del Agua de Almería, los regantes han lanzado duras críticas a los parlamentarios que representan a la provincia almeriense en Madrid y Sevilla “por no haber sido capaces de conseguir en cinco años que el Ministerio de Agricultura procediera a la reparación de la desaladora de Villaricos”, fuera de uso desde 2012 a consecuencia de los daños sufridos por una riada.

Durante su intervención, el portavoz de la Mesa del Agua, José Antonio Fernández, ha instado a las fuerzas políticas de Almería para que inicien urgentemente el diálogo conjunto y defiendan ante el Gobierno y ante la Junta de Andalucía una postura común en torno al agua que esté alineada con las propuestas de los regantes, con el objetivo de garantizar a corto plazo las necesidades hídricas del sector agroalimentario almeriense. “Desde mañana mismo, los parlamentarios almerienses tienen que exigir a sus jefes políticos una solución urgente a la falta de agua en el Almanzora, y si no lo consiguen es mejor que dejen de representar a esta provincia y se marchen a su casa”, ha manifestado, entre aplausos, el presidente de la Junta Central de Usuarios del Almanzora, Fernando Rubio. En este sentido, la Mesa del Agua ha defendido hoy la necesidad de establecer con urgencia un ‘mix hídrico’ que combine los recursos procedentes de trasvases, desalación y reutilización.

“Basta ya de políticos que nos cuestan un millón de euros al año y que no atienden los problemas del agua, la materia prima de la que depende el principal sector económico de la provincia”, ha recordado José Antonio Fernández, portavoz de la Mesa del Agua de Almería, quien ha explicado que “el problema de los políticos, de todos en general, es que no toman conciencia de la gravedad real a la que se enfrentan importantes zonas de producción debido a la falta de agua, solo se acuerdan de la agricultura cuando necesitan nuestros votos”. El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) ha remarcado en su intervención que “la peor sequía es la sequía de las ideas y de las infraestructuras”, según Lucas Jiménez, quien ha reivindicado “agua para Almería, de donde sea, cuanto antes y a un precio justo”.
La Mesa del Agua ha recordado hoy las actuaciones prioritarias en materia de agua para la provincia de Almería: finalización de la ‘Autovía del Agua’, reutilización de aguas depuradas, ampliación de la desaladora de Carboneras, recuperación de la desaladora de Rambla Morales, construcción de una desalobradora en la Balsa del Sapo, ampliación de la desaladora de Balerma, regularización de los derechos de riego, plan de consolidación de riegos y puesta en marcha de juntas centrales de usuarios en las masas de agua sobreexplotadas. “Pedimos a las administraciones lo que nos deben, lo que es nuestro”, ha manifestado el presidente de Asempal, José Cano.

Nueva desaladora

Por su parte, Javier Serrano, presidente de Aguas del Almanzora (sociedad que gestiona el Trasvase Negratín-Almanzora), ha destacado en su intervención la necesidad de construir una nueva desaladora en la comarca. “Los regantes ya tenemos redactado el proyecto para una planta capaz de producir 30 Hm3 anuales, lo que necesitamos ahora es el compromiso firme de la Junta de Andalucía para cofinanciar cuanto antes las obras en las que estamos dispuestos a contribuir con hasta el 40% de su valor”.
Serrano ha explicado a los miles de asistentes que la negativa del Gobierno a autorizar nuevos trasvases obliga en estos momentos a apostar por la desalación. Sin embargo, el elevado precio del agua desalada “restará competitividad a la agricultura almeriense si no se abarata, algo que puede conseguirse mediante la implantación de las energías renovables en los procesos de desalación”, ha asegurado. Actualmente, el 49% del precio del agua desalada corresponde al coste eléctrico, de ahí el interés de los regantes por implantar en la agricultura almeriense un nuevo modelo energético que además contribuya a reducir las emisiones de CO2 imputables a la actividad agraria.

Nuevo año hidrológico

El nuevo año hidrológico, que comenzó el pasado uno de octubre y que finalizará el 30 de septiembre de 2018, se inicia en Almería con un déficit hídrico de 191,8 Hm3. Este déficit es consecuencia de dos factores fundamentales que se han conjugado para reducir de forma importante la disponibilidad de agua para el riego agrícola. En primer lugar, la sequía ha provocado la suspensión temporal de los trasvases del Negratín-Almanzora y del Tajo-Segura, debido a la disminución de las reservas en los embalses de cabecera que los alimentan. En segundo lugar, la ausencia de infraestructuras adecuadas que permitan el aprovechamiento de otros recursos hídricos que, aún estando disponibles en Almería, no pueden incorporarse al riego agrícola por falta de inversiones públicas.

A los 78 Hm3 que ha perdido la comarca del Almanzora por la suspensión de los dos trasvases mencionados, hay que añadir los 15 Hm3 de la desaladora construida por Acuamed en Villaricos y que se encuentra fuera de servicio desde 2012. Además, la ausencia de tratamiento terciario en el campo de Níjar y en los municipios de Roquetas de Mar, Vícar y El Ejido, la concesión de nuevos cambios de uso en el campo de Tabernas, el corte de agua a los regantes del Bajo Andarax, la recuperación de la desaladora de Rambla Morales o la ausencia de una planta desalobradora en la Balsa del Sapo (El Ejido) son algunas de las actuaciones que se encuentran pendientes de ejecución, de reparación o a falta de autorización administrativa.

La Mesa del Agua considera que los casi 192 Hm3 de déficit se han generado a causa de un cúmulo de desacertadas decisiones políticas (‘déficit polhídrico’) que han conseguido situar a la agricultura almeriense al borde de la declaración de sequía, a pesar de que el río Andarax arroja al mar 15 Hm3 cada año, que la Balsa del Sapo tiene problemas de desbordamiento y que hay dos desaladoras terminadas pero sin funcionar.

Mesa del Agua

La Mesa del Agua está formada por la Federación de Regantes de Almería (FERAL), Aguas de Almanzora, SA, Junta Central de Usuarios de Aguas del Valle del Almanzora, Comunidad de Usuarios de la Comarca de Níjar (CUCN), Comunidad General de Usuarios de Aguas Depuradas (CGUAL), Junta Central de Usuarios del Poniente Almeriense, Junta Central de Usuarios de Adra, Asociación de Regantes de Andalucía (AREDA), Regantes de Almería (REGA), ASAJA, COAG y UPA, ASEMPAL y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Almería y Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Almería.

La Mesa del Agua tiene los objetivos de promover, recomendar e impulsar toda clase de acciones que tengan por objeto la mejora en la gestión integral del ciclo del agua en la provincia, articular el buen uso de sus recursos hídricos y procurar la armonización de los diversos intereses económicos y sociales. Además, recogerá cuantas iniciativas partan de todos los sectores sociales de la provincia de Almería, públicos y privados, encaminadas a solucionar los problemas derivados de la limitación del desarrollo de la provincia por la escasez de recursos hídricos.

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