¿Cómo funcionan los bioestimulantes que favorecen los cultivos durante la sequía?

Los bioestimulantes agrícolas actúan sobre los procesos bioquímicos naturales de la planta, ayudando a impulsar el crecimiento, la calidad y la productividad de las cosechas.

Los agricultores se enfrentan a muchos retos, uno de los más importantes son las sequías meteorológicas cada vez más largas y frecuentes. En un contexto de cambio climático, cada vez encontramos un mayor número de días con altas temperaturas lo que agudiza la sequía por un aumento de la evapotranspiración en la superficie del agua, del suelo, la vegetación y  los cultivos.

Existen opciones para favorecer los cultivos. Algunas medidas son optimizar el uso de agua; evitar las pérdidas de nutrientes y la degradación del suelo o mejorar el control biológico para combatir las plagas y enfermedades en los cultivos. A todo ello hay que añadir la importancia de aumentar el uso de bioestimulantes para mejorar el rendimiento.

Los bioestimulantes agrícolas actúan sobre los procesos bioquímicos naturales de la planta, ayudando a impulsar el crecimiento, la calidad y la productividad de las cosechas.

Los bioestimulantes no incrementan el aporte de nutrientes a la planta, sino que estimulan sus procesos naturales, promoviendo el crecimiento y desarrollo de la planta. Los productos bioestimulantes de Symborg son compatibles con el uso de todo tipo de fertilizantes.

En Symborg son expertos en investigación, desarrollo y comercialización de biotecnología agrícola. Mediante soluciones biológicas innovadoras ayudan a los agricultores a maximizar su rendimiento superando el reto de la sostenibilidad.

¿Cuáles son los beneficios de los bioestimulantes?

Los bioestimulantes de nueva generación desarrollados por Symborg ofrecen múltiples beneficios:

 

-Favorecen el crecimiento de las plantas e incrementan los rendimientos agrícolas, optimizando la absorción de agua y nutrientes por parte de la planta.

-Consiguen aumentar la tolerancia de las plantas a la sequía y a la salinidad.

Evitan la degradación de los suelos, contribuyendo a su regeneración a partir de su efectiva red de micelio.

Evitan las pérdidas de CO2 a partir de la captura de este elemento y su reconversión en biomasa fúngica.

Estabilizan el funcionamiento ecológico y la productividad de los ecosistemas.

-Al tratarse de productos biológicos, no producen residuos indeseables en las plantas, ni alteran las características genéticas de los cultivos y las cosechas.

 

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