La plantación de ‘setos verdes’ en los invernaderos mejoralos cultivos y genera un entorno más limpio

La superficie de cultivo de lucha biológica, especialmente en tomate, ha experimentado un importante crecimiento, ya que cada vez son más los agricultores que optan por utilizar los insectos beneficiosos y otros métodos de lucha ecológica para acabar con las plagas.

El concejal de agricultura del Ayuntamiento de El Ejido Manuel Gómez, junto a los técnicos de Koppert, Juan Carlos Rodríguez y Julián Giner; y  Miguel Gallardo de Murgiverde, han visitado algunos invernaderos que llevan a cabo medidas basadas en el control biológico de plagas y donde el cultivo, plantado en el mes de julio, presenta un buen estado y adecuado nivel de producción para estas fechas

Se trata de invernaderos de estructura plana y sin calefacción, donde se ha podido comprobar la existencia de insectos auxiliares, especialmente el nesidiocoris tenuis, sumado a la no existencia de daños significativos provocados por la Tuta absoluta o mosca blanca o por virosis, plagas y enfermedad de mayor importancia en este cultivo. Galera ha indicado que, precisamente, “uno de los motivos de la visita a este invernadero, es comprobar la existencia de este chinche, en los últimos días del mes de enero, que permite controlar  plagas tan importantes como mosca blanca o la famosa Tuta”.

El concejal ha recordado que “la puesta en marcha de medidas que fomenten la biodiversidad funcional lleva consigo la posibilidad de una mejora no solo desde el punto de vista agronómico, sino además desde el punto de vista ambiental”.

Los técnicos tanto de Koppert como de Murgiverde coinciden con el Ayuntamiento de El Ejido en la apuesta dirigida por la biodiversidad. Medidas como, ha recordado Gómez Galera, “sueltas de organismos de control biológico, acompañadas de la disminución del uso de plaguicidas, el aumento de vegetación mediante setos entre invernaderos o en espacios libres así como aquellas medidas de control y monitoreo que nos van a permitir obtener cultivos con un factor diferenciador muy importante respecto a producciones de otras latitudes”.

De igual modo, desde al Ayuntamiento ser recuerda “la obligatoriedad de la plantación de las conocidas infraestructuras verdes en cumplimiento de la Ordenanza Municipal de Invernaderos y su Entorno, en un mínimo de superficie de 1 % en el total de la parcela agrícola, con especies vegetales autóctonas procedentes de vivero, como Romero, Tomillo, Hinojo o Esparto, entre otras”.

Después más de un año de experiencia y en las visitas realizadas a aquellos invernaderos donde se llevan a cabo esta serie de medidas, “se ha podido comprobar, que no solo hay una mejora agronómica en los cultivos, sino que cada agricultor que ha puesto estas medidas en práctica, mantiene el entorno mas próximo a su invernadero mucho más limpio. Esto supone que en un plazo de 10 años, en el que se habrán renovado más de 3.000 hectáreas de invernadero en El Ejido, el entorno agrario dispondrá de mas de 300.000 metros cuadrados de superficie al aire libre, de zonas verdes entre invernaderos, que además servirán de refugio y su polen de alimento a los insectos auxiliares”.

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