UPA valora 2017 como año dramático para el campo por la sequía y la inacción política

«Sequía e inacción política» son las dos cuestiones que , durante el pasado año, más afectaron al campo según la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). Tanto es así que califican 2017 como «dramático para la agricultura y la ganadería en general», aunque en sectores concretos como el hortícola entienden que el año pasado fue más equilibrado tanto en lo que se refiere a los precios como a las producciones, al no darse «grandes perturbaciones.

La sequía, señalaron en UPA, fue en la anterior anualidad, «la más grave desde 1995 y una de las peores desde que hay registros». Esta circunstancia, a juicio de esta organización agraria, agravó la situación del campo debido a «la ausencia de planes y medidas políticas para hacer frente a la falta de precipitaciones». Y es que, ello «ha contribuido a agravar sus efectos y, sobre todo, a llenar de miedo e incertidumbre a los agricultores, que ven como este problema irá a peor en un futuro inmediato». El colectivo sitúa en más de 3.600 millones de euros las pérdidas generadas en el sector agrario nacional.

UPA no comparte las macro cifras hechas públicas por el Gobierno central, que aseguran que la renta agraria subió un 5% este ejercicio. Entiende que no ofrece una visión real de lo que está pasando en el campo. «Desde luego el 90% de las explotaciones, que son de carácter familiar, no son partícipes de ese crecimiento de renta, más bien todo lo contrario» criticaron en la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos.

UPA cree que, sobre todo en materia de sequía y de cadena agroalimentaria, el Gobierno «ha optado por seguir en funciones, incurriendo en una dejación de funciones y una inacción escandalosas». La organización solicitó al Ejecutivo y al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, que dirige Isabel García Tejerina que «haga su trabajo y empiece a resolver estos problemas que nos atañen a todos como sociedad».

Tampoco ayudaron al campo, según UPA, las relaciones comerciales con terceros países, ya que «siguieron marcando la vida y las expectativas de miles de agricultores y ganaderos «. El veto de Rusia, que sigue sin resolverse, «continúa dejando sus efectos en sectores como el porcino y las frutas y hortalizas». Los agricultores criticaron también que en diferentes acuerdos como el de Mercosur, entre otros, se siga «jugando con los alimentos que producimos como moneda de cambio».

Sobre la Política Agraria Común, UPA aseguró que los cambios recientemente aprobados con el Reglamento Ómnibus «no suenan mal», aunque confiesan que «hay incertidumbre» hasta conocer los efectos que se irán notando el año próximo.
Para UPA, durante 2017, tampoco mejoró el comportamiento de los mercados. Como ejemplo de ello aludieron a la situación de las frutas. «Los consumidores han pagado por la fruta un 10,4% más mientras que los agricultores sólo hemos cobrado de media un 0,7% más que el año anterior. No es de recibo que haya esta divergencia tan importante en el comportamiento de las frutas en origen y en destino», explicaron en la organización agraria.

Esta es una tendencia que «se repite en otros productos y que nos lleva a hacer un llamamiento respecto al mal funcionamiento de la cadena». Es necesario, según UPA, «que el Ministerio retome los estudios de valor de los productos para identificar qué eslabón de la misma se queda el margen». En este contexto, demanda que se revise la Ley de la Cadena «para incluir la venta con pérdidas como práctica prohibida, con el correspondiente régimen sancionador».

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