La Junta espera las aportaciones del sector a la futura norma sobre Producción Integrada

Ya se encuentra en consulta pública el futuro Decreto sobre Producción Integrada elaborado por la Junta de Andalucía. Así, la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural espera las opiniones o aportaciones que puedan hacer al documento los diferentes agentes que operan en el sector agrario andaluz, así como asociaciones u organizaciones. También puede aportar al documento la ciudadanía en general. El plazo para ello estará abierto hasta el 24 de agosto.

El objetivo, según la Administración andaluza, «es disponer, sobre la base del diálogo social y el consenso con todos los agentes implicados, de un marco normativo nuevo que dé respuesta a los nuevos retos de un sistema de cultivo sostenible que ha alcanzado una gran relevancia en la comunidad autónoma desde su implantación en 2003, con un incremento de su superficie en la práctica totalidad de los sectores productivos».

El Gobierno autonómico persigue actualizar y modernizar la normativa que regula la Producción Integrada en el conjunto de la región y adaptarlo a la legislación vigente en la comunidad relativa a sistemas de calidad, control oficial y organismos de certificación, así como regular el proceso de inscripción de los operadores y desarrollar un procedimiento de verificación y certificación del cumplimiento de los requisitos establecidos. De este modo, «se da un paso más en una trayectoria que arrancó en Andalucía con la aprobación de un primer decreto para la actividad en el año 2003, modificado después en 2008 y acompañado por las correspondientes órdenes para su ejecución», apuntó la Consejería de Agricultura. De igual modo, adicionalmente, cada cultivo cuenta con reglamentos específicos que establecen las prácticas consideradas obligatorias, prohibidas y recomendadas.

La producción integrada se erige en un sistema de cultivo en el que prima el máximo aprovechamiento de los recursos y los mecanismos de producción naturales y asegura a largo plazo una agricultura sostenible, en la medida en que introduce métodos biológicos y químicos de control y otras técnicas que compatibilizan las exigencias de la sociedad, la protección del medio ambiente y la productividad agrícola, sin olvidar los siguientes eslabones de la cadena agroalimentaria, como las operaciones realizadas para la manipulación, el envasado, la transformación y el etiquetado.

En concreto, es una forma de racionalización de los sistemas productivos que se fundamenta en la sustitución de agroquímicos (fitosanitarios y fertilizantes) por tecnologías sostenibles mucho más respetuosas con la naturaleza. Este tipo de producción debe basarse, de hecho, en la optimización del uso del suelo y de las disponibilidades del agua y radiación solar y constituye, con ello, una mayor garantía de seguridad alimentaria y de rentabilidad de las explotaciones.

La Producción Integrada, con 53.239 productores y 332 operadores (271 agrupaciones y 61 individuales), experimenta un avance notorio en Andalucía desde el ejercicio 2003. La comunidad autónoma cuenta hoy, según los datos del cierre de 2016 facilitados por la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, con 543.399 hectáreas certificadas, muy lejos de las 81.322 hectáreas de hace 14 años y un 42% más que las registradas en 2009. Destaca la fuerte implantación en el arroz, con 37.141 hectáreas (el 91,97% de la superficie dedicada a este cultivo en toda la región); el tomate para la transformación, con 3.148 hectáreas (el 76%); la remolacha azucarera, con 6.278 hectáreas (el 72%); la fresa, con 4.733 hectáreas (el 64%); o el algodón, con 46.901 hectáreas (el 63%). En términos absolutos, no obstante, lidera el ranking el olivar, que aporta hasta 396.346 hectáreas, lo que equivale a más de una cuarta parte del sector (el 25%).

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