Salvar la campaña con agua desalada costaría a Cuatro Vegas 9,5 millones

Los regantes del Bajo Andarax ya tienen el visto bueno de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación el Territorio de la Junta de Andalucía para comenzar a recibir agua procedente de la desaladora de Carboneras, tras la reunión mantenida el pasado viernes por el presidente de la Comunidad General de Usuarios de Aguas de Almería (CGUAL), José Antonio Pérez ( a la vez de la Comunidad de Regantes Las Cuatro Vegas de Almería), con Belén Gualda, secretaria general de Medio Ambiente. En los próximos días, no se descarta que también se consigan otros aportes provisionales de agua procedente de la desaladora de Almería.

Sin embargo, la opción de utilizar agua desalada para dar vida a las plantaciones del área de cobertura de Las Cuatro Vegas de Almería supondría un gasto adicional a sumar a la inversión de la campaña que pondría en jaque la rentabilidad de los más de 1.300 productores que la integran. Y es que, como informaron desde la Federación de Regantes de Almería, teniendo en cuenta un estudio económico sobre el uso de agua desalada, «los regantes del Bajo Andarax no consideran que el agua desalada pueda sustituir con carácter definitivo al suministro con aguas regeneradas».

Salvar la campaña 2017-18 utilizando sólo agua desalada «supondría a los regantes del Bajo Andarax un sobre coste de 9,5 millones de euros». Este fuerte sobre coste económico, a consecuencia del elevado precio del agua desalada, significaría «pagar más de un euro por metro cúbico y que cada regante tuviera que soportar un incremento directo de casi 5.000 euros por hectárea en sus costes anuales de producción». Además, insistieron desde la Federación de Regantes de Almería, «hay que tener en cuenta que desde el punto de vista técnico, actualmente no existen conducciones para garantizar su distribución por toda la zona regable que gestiona CGUAL, concesionaria del tratamiento y distribución de las aguas depuradas de El Bobar».

Suministro de agua depurada

Por todo ello Feral solicitó por escrito a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía que reponga cuanto antes el suministro de aguas depuradas procedentes de la planta de El Bobar en Almería para que los regantes del Bajo Andarax puedan realizar la siembra en los próximos días e iniciar con normalidad la próxima campaña agrícola, sin que se vean seriamente afectados sus márgenes de rentabilidad.

«Sentido Común»

«Entendemos que la Consejería de Medio Ambiente está velando por el cumplimiento escrupuloso de la ley al cortar, hace ya dos meses y por razones administrativas, un suministro de agua que ha autorizado durante un cuarto de siglo, pero debe imponerse el sentido común y devolver el agua a los regantes para evitar graves pérdidas económicas en la producción y en la comercialización, teniendo en cuenta que el agua depurada es el único recurso hídrico disponible en la zona a un precio asumible por el agricultor», explicó el presidente de Feral, José Antonio Fernández, quien recordó, a su vez, que «el agua que la Junta niega a los regantes se está arrojando al mar a un ritmo de 14,2 hectómetros cúbicos anuales».

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