Siguen pendientes las indemnizaciones por los daños del temporal que azotó el Almanzora hace año y medio

Un año y medio después de las lluvias torrenciales que afectaron gravemente a la comarca del Almanzora en septiembre de 2012, los regantes damnificados siguen sin obtener respuesta a sus peticiones de ayuda. A pesar de haber presentado en tiempo y forma las peritaciones de daños, las administraciones competentes en la materia siguen sin dar ningún tipo de respuesta económica para paliar las consecuencias del temporal que anegó cultivos y destrozó importantes redes de riego.

 

En este sentido, la Federación de Regantes de Almería (FERAL) recibe con satisfacción que los afectados en 2013 por el granizo registrado en el Poniente puedan ya acceder a varias medidas de apoyo establecidas por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, como avales para créditos en condiciones especiales y la posibilidad de una rebaja fiscal. No obstante, FERAL considera inadmisible que los afectados por el temporal de septiembre de 2012 no hayan recibido hasta el momento ninguna ayuda, lo que constituye un claro ejemplo de trato discriminatorio. Por este motivo, FERAL espera reunirse en breve con el subdelegado del Gobierno en Almería para reclamar agilidad en las ayudas por el temporal.

12 millones de euros para obras de emergencia

Para superar los daños provocados por las fuertes lluvias tuvieron que acometerse obras de emergencia por un importe próximo a los 12 millones de euros. Dichas obras se sufragaron sin ningún tipo de ayuda pública, mediante el esfuerzo colectivo de las comunidades de regantes de la zona que actuaron en todo momento con la prioridad de garantizar las cosechas y el mantenimiento del empleo vinculado a la actividad agraria, que es actualmente uno de los pilares económicos de la zona.

El Gobierno de España publicó a finales del pasado mes de diciembre de 2012 la Ley 14/2012 de medidas urgentes para paliar los daños producidos por catástrofes naturales en varias comunidades autónomas. FERAL ya denunció públicamente hace un año que los plazos contemplados en dicha norma no se ajustaban a las necesidades reales de los afectados, ni se concretaban cuales serían las ayudas para sufragar los desperfectos en infraestructuras de riego. Finalmente, el tiempo nos ha dado la razón, y un año y medio después del temporal los regantes afectados siguen sin tener respuesta.

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