Asaja apunta a la berenjena como la opción preferida para la primavera

La incertidumbre que asiste al sector hortofrutícola de cara a la próxima campaña de primavera -debido a la afectación del virus ‘New Delhi’- está, poco a poco, despejándose. 

La necesidad de tomar decisiones rápidas para planificar los cultivos ha hecho, según detalló Francisco Vargas, presidente de Asaja Almería, que los agricultores, sobre todo aquellos que han mantenido en cultivo en esta primera parte del año agrícola, calabacín y plantaciones tempranas de pepino y tomate, pero principalmente los que optaron por el primero, hayan decidido incorporar a sus explotaciones un cultivo de berenjena. Este cambio, se está dando en «aquellos agricultores que no han tenido que arrancar su plantación de calabacín, pero que la productividad de su finca se redujo hasta tres kilos por metro cuadrado, es decir, aproximadamente 30.000 kilos por hectárea». «Esta determinación por la berenjena nos preocupa ya que crea dudas sobre lo que puede ocurrir con este producto partir del mes de marzo. Con toda probabilidad la oferta de esta hortaliza se incrementará, lo que como suele ocurrir su valor se vendrá abajo», afirmó Vargas.

Los agricultores que habían planificado para la primera parte de la campaña plantaciones de pepino y tomate temprano y que tenían previsto arrancar para trasplantar melón y sandía con el objetivo de contar con las primeras partidas de esta fruta en la primavera, «han cambiado igualmente, la mayoría, de idea, lo que va a provocar un retraso de la campaña de melón y sandía almeriense», valoró Vargas. Además de la berenjena, estos productores se están decidiendo por el tomate pera. En definitiva, comentó el presidente de la organización agraria, «buscan un cultivo que en lugar de permitir una recolección concentrada en varias semanas, permita que se prolongue durante varios meses, como en el caso del tomate, o incluso todo el verano si se opta por la berenjena. Pero fundamentalmente, el factor que decanta la balanza en esta decisión es, como explicó Francisco Vargas, «los rumores con fundamento que apuntan a que los cultivos de melón y sandía podrían ser ‘diana’ para el virus ‘New Delhi’, por lo que los productores están huyendo de estos productos típicos de la primavera almeriense». No en vano, los primeros estudios evaluados por los investigadores del Ifapa señalan que las plantaciones primaverales de melón y sandía podrían verse afectados por el virus que transmite la mosca blanca.

Mantener una producción de melón y sandía similar a la de anteriores campaña, a juicio de Francisco Vargas, «va a depender de las plantaciones tardías. Si las pocas fincas tempranas que se van a dedicar al cultivo de melón y sandía evolucionan sin afectación del virus, es probable que los productores de pimiento y tomate que arranquen a final de febrero, opten por el cultivo de esas frutas». El retraso, de todas formas, «es claro y va a afectar a zonas de la provincia en las que se cultiva al aire libre, como Palomares. En el mercado coincidirá con Murcia, Valencia y Castilla la Mancha, esta última zona de producción, según la información de la que disponemos, ampliará en su próxima campaña la superficie cultivada, sobre todo de melón piel de sapo y sandía negra sin semillas.

Tampoco se augura, dijo Vargas, «un claro éxito para los pocos productores que no han variado y tendrán melón y sandía temprana, ya que «si hay poca producción no se cerrarán programas y los compradores seguirán comprando fruta procedente de Senegal o Sudamérica».

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