Los pantanos de Cuevas y Benínar aportan 2,5 hec-tómetros cúbicos de agua para el regadío de cultivos en el mes de octubre

Los dos embalses de la provincia de Almería acumulan unas reservas globales de 37,08 hectómetros cúbicos de agua, según las mediciones realizadas el pasado 31 de octubre por la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente. Este volumen del primer mes del actual año hidrológico es un 25% menos que en la misma fecha del año pasado, es decir casi 13 hectómetros cúbicos menos. En octubre, los dos embalses de la provincia han aportado 2,5 hectómetros cúbicos de agua para el riego de cultivos de las comarcas del Levante y el Poniente.

 

El día 31 de octubre, el embalse que más agua contenía es el de Cuevas del Almanzora, con 27 hectómetros cúbicos, 16 menos que hace un año. En el mes de octubre, el embalse no ha recibido aportación de agua de la cuenca del río, y en la estación pluviométrica de la presa sólo se han recogido 0,5 litros de agua de lluvia por metro cuadrado. En cambio, del Trasvase Tajo-Segura se han recibido 905.000 metros cúbicos para la Comunidad de Regantes de Cuevas y 85.468 metros cúbicos para Aguas del Almanzora. Por su parte, el trasvase Negratín-Almanzora ha aportado 118.220 metros cúbicos.

En octubre, el pantano del Almanzora ha destinado 1,4 hectómetros cúbicos de agua para regadío de cultivos, mientras que para abastecimiento humano ha aportado 453.168 metros cúbicos.

El delegado territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente destaca la importancia que ha tenido el pantano de Cuevas en el último año, “ya que gracias al agua recibida a finales de septiembre de 2012 como consecuencia de las lluvias torrenciales, se ha podido mantener el abastecimiento a la población y el suministro a los regadíos, aportación que no hubiera sido posible, puesto que las inundaciones interrumpieron la aportación de agua de las fuentes habituales de las que se surte la comarca: rompieron las tuberías de la desalinizadora de Carboneras a partir Mojácar; provocaron graves daños en la desalinizadora del Bajo Almanzora; y rompieron las tuberías que conducen al agua del acueducto Tajo–Segura y del trasvase del Negratín”. No obstante, las tuberías que conducen el agua de los trasvases hasta el pantano, según Ortiz, estarán operativas en los próximos meses, ya que las obras que realiza la Junta, con una inversión de 18 millones de euros, “marchan a muy buen ritmo”.

Embalse de Benínar

A finales de octubre pasado, el embalse de Benínar tenía unas reservas de 10,4 hectómetros cúbicos, 3,44 hectómetros cúbicos más que el mismo día del año pasado (un 52% más). En el primer mes del año hidrológico, la presa ha recibido casi 480.000 metros cúbicos de agua procedente de la cuenca del río Adra, y en su estación pluviométrica se han recogido 1,5 milímetros de agua de lluvia. En este mes, desde la presa se han aportado 1,17 hectómetros cúbicos de agua para el riego de cultivos del Sector VI del Campo de Dalías.

El delegado territorial de la Consejería recuerda que el agua embalsada en Benínar está contribuyendo, tanto la recuperación de los acuíferos del Campo de Dalías, como a mejorar la sostenibilidad económica y ambiental de la mayor zona agrícola de la provincia, y gracias a esta aportación hídrica los agricultores obtienen un agua cuyo coste es sustancialmente inferior al de los recursos subterráneos, cuyo precio se incrementa por los costes de extracción y distribución”.

Asimismo, José Manuel Ortiz destaca que, además del importante servicio público que se presta con el suministro a regantes y abastecimientos urbanos desde estas presas, “hay que destacar la importante función de prevención que desempeñan en caso lluvias torrenciales, como se demostró el 28 de septiembre de 2012, en el caso de Cuevas, o en el día de Navidad de 2009, en Benínar, donde gracias a las presas, se evitaron inundaciones catastróficas a los municipios de Cuevas del Almanzora y Adra.

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