El precio del tomate para una ensalada aumenta un 942% del campo a la mesa

La diferencia que se registra entre el precio que recibe el productor y el que tiene que pagar el consumidor por el disfrute de los alimentos volvió a repuntar durante el mes de junio, después de haber marcado el índice más bajo desde 2008 el pasado mes de mayo. Casi un punto subió la diferencia para los productos agrícolas- el Índice de Precios entre Origen y Destino (Ipod) se situó en 3,94-, y algo más de 0,1 la referente s al sector ganadero, 3,17 puntos, veces que el valor del producto se multiplica del productor al consumidor. El pasado mes, el alimento que mayor diferencia marcó fue el tomate de ensalada ya que se multiplicó por más de 10 de origen a destino. El agricultor recibió en junio 0,19 euros de media por kilo, mientras que al consumidor se vendió a 1,98, un 949% más caro. Este incremento, para este fruto en concreto, es uno de los más elevados que ha determinado en el estudio que realiza mensualmente la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (Coag) y las asociaciones de consumidores UCE y Ceaccu.

 

En el último informe también destacan las diferencias que se registran en los valores adquiridos por otros productos que se cultivan en el campo almeriense como son pepino y berenjena, cuyo precio se incrementó entre origen y destino un 706% y 688%, respectivamente. Y es que el productor de pepino recibió de media 0,18 euros por un kilo de pepino mientras el consumidor final tuvo que abonar en su compra 1,45 euros. En el caso de la berenjena, cotizó en el campo a 0,24 euros y en destino su precio se elevó hasta 1,88 euros. De esta forma, se multiplicó el valor del pepino por 8,06 y el de la berenjena por 7,88 hasta llegar a la mesa.

Coag y las asociaciones de consumidores UCE y Ceaccu determinaron que productos como el pimiento verde, calabacín o lechuga también registraron diferencias por encima del 300%, justo el aumento que marcó el valor de la lechuga entre origen y destino, con valores de 0,21 y 0,84 euros por unidad, respectivamente. En este grupo de hortalizas, la mayor diferencia se registró en calabacín, cuyo precio se multiplicó por 5,13 del campo a la mesa. El agricultor recibió por un kilo 0,30 euros y el consumidor pagó 1,54 euros, un 415% más. En el caso del pimiento verde su valor en origen fue de 0,45 y en destino de 2,17 euros, cifras que ponen de manifiesto que su valor experimentó un aumento del 382%.

En cuanto a los tradicionales productos de primavera del campo almeriense, como son melón y sandía, su valor se incrementó de origen a destino un 271 y un 103%, respectivamente. Así, el valor medio del melón en el campo fue de 0,24, euros y en destino de 0,89 euros. Por su parte, un productor recibió por un kilo de sandía 0,29 euros y el consumidor lo compró a 0,59 euros.

Si el tomate fue el producto que mayor diferencial marcó, en el extremo opuesto, es decir el menor incremento se registró en aceite de oliva, con un 29%.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *