Asaja-Andalucía rechaza que la agricultura vuelva a ser la más perjudicada por los recortes presupuestarios

El presupuesto de la Consejería de Agricultura y Pesca vuelve a perder peso específico dentro del montante total de la Junta de Andalucía, bajando a mínimos históricos (hasta el 5,36%) para un sector que aporta más del 10% al PIB, tal como ha denunciado hoy el director general de Asaja-Andalucía, Vicente Pérez, en su comparecencia ante la Comisión de Economía y Hacienda del Parlamento de Andalucía para analizar el proyecto de ley de Presupuestos de la Comunidad Autónoma de Andalucía para 2013.

 

El director de Asaja-Andalucía ha criticado la presentación del presupuesto que hizo la semana pasada el consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, Luis Planas, puesto que “la austeridad y la eficiencia de la que habló en su comparecencia no se ven por ningún sitio”.

De hecho, tal como manifestó Vicente Pérez, “paradójicamente, en estos tiempos de recortes aumenta el gasto corriente en un 24%, al pasar de de 429 millones en 2012 a 533 millones en 2013, en detrimento de las políticas activas, que se desploman un 13%, pasando de los 1.200 millones de 2012 a los 1.042 de 2013.”

Este incremento del gasto corriente supone una muestra de ineficiencia que lleva a que quede menos dinero para gestionar políticas activas y a que cada año cueste más gestionar el dinero que llega a quienes desarrollan esas políticas activas. Así, si en 2012 para gestionar un euro la Consejería destinaba 35 céntimos a gasto corriente, en 2013 para gestionar ese mismo euro el gasto corriente será de 51 céntimos.

De hecho, Vicente Pérez reconoce que es verdad lo que dijo Luis Planas, cuando habló en el Parlamento de los presupuestos de su consejería para 2012, de que “van a destinar a inversión dos de cada tres euros”, pero esto “es menos de lo que se destinaba en 2012, cuando se dirigía a inversión tres de cada cuatro euros”.

En cuanto a la austeridad en el gasto operativo que anunció el consejero, tampoco es cierta. Según la organización agraria, la bajada de los gastos de personal (que disminuyen un 4%) queda anulada por el crecimiento del 3% en las transferencias corrientes, con lo que el gasto corriente de la Consejería supone el 33,8% del presupuesto total, frente al 26,4% del año anterior.

En lo que respecta a las políticas activas específicamente agrarias, Asaja-Andalucía denuncia que tanto la inversión real (Capitulo VI) como las transferencias de capital (Capitulo VII) bajan un 20%, pasando de 1.200 millones de euros, a 1.042 millones de euros.

Respecto a partidas concretas que se recortan o desaparecen, Vicente Pérez destacó la falta de apoyo a los seguros agrarios, la desaparición del programa encaminados de mejora de las infraestructuras rurales, que sufren un recorte muy importante, como sucede en general en el capítulo de “bases para el desarrollo sostenible del sector agrario”, que sufre una bajada del 18% respecto al presupuesto de 2012.

Por último, en el programa de apoyo al sector productor agrícola y ganadero, que incluye medidas tan importantes como son las ayudas a la instalación de jóvenes agricultores y ganaderos, la modernización de explotaciones o la diversificación de rentas a través de ayudas agroambientales, sufre una reducción del 20%.

Vicente Pérez ha lamentado las relevantes trasferencias de capital a la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía (Agapa) en detrimento de inversiones para empresas privadas e instituciones sin ánimo de lucro, en concreto el presupuesto para la empresa pública se incrementa en un 43,5%.

El director general de Asaja-Andalucía ha destacado también el “descenso importantísimo” de las partidas para el desarrollo rural, que baja un 50%, y los “continuos recortes” de las cifras de Medio Ambiente, donde “no se ve dinero” tampoco para la Ley de la Dehesa.

En su comparecencia, el director general de Asaja-Andalucía, Vicente Pérez, ha señalado que el “recorte” del presupuesto de la Consejería de Agricultura es mayor que la media de bajada de las cuentas andaluzas, de lo que se deduce que “la Junta le da mucha menos importancia al sector agrícola y medioambiental”.

Asimismo, Vicente Pérez ha concluido advirtiendo que “con estas cuentas que presenta el Gobierno andaluz soportaremos una administración regional más cara, menos eficiente, más endeudada y con menos políticas activas que son las que generan empleo”.

Por último, Vicente Pérez ha insistido en que “debe hacerse un riguroso seguimiento del grado de ejecución de los presupuestos y un seguimiento también de los pagos que aún adeuda la administración a muchos administrados, entre ellos, miles de agricultores y ganaderos. Estos retrasos en los pagos crean incertidumbre, desconfianza y llevan a la quiebra de numerosas empresas”.

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