La previsión en producción de almendra se tuerce debido al efecto de la sequía

Un año en el que la lluvia hubiera mimado al campo hubiera sido bueno para el sector productor de frutos secos de la provincia de Almería. Sin embargo, la sequía está poniendo en jaque la próxima producción de almendra, a pesar de que las estimaciones previas ponían de manifiesto que se produciría un aumento de la producción superior al 22%, según datos ofrecidos por la Asociación de Jóvenes Agricultores de Almería (Asaja).

 

Precisamente un productor de almendra asociado a esta organización agraria, José Siles, que cuenta con 20 hectáreas de almendros en la zona del Bajo Almanzora, explica que «a pesar de que los árboles cuentan con mucho fruto, el hecho de que apenas haya llovido 100 litros por metro cuadrado -500 litros, el año pasado-, va a provocar que finalmente se pierda mucha almendra». Este agricultor asegura que esta incidencia va a suponer que se reduzca la cosecha en la zona del Bajo Almanzora un 30%, aproximadamente, en relación a la producción obtenida el pasado año en esta comarca almeriense.

El responsable de Frutos Secos de Coag, tanto en la provincia como en Andalucía, Juan Pérez, confirma este giro que se está produciendo sobre las estimaciones iniciales de la próxima campaña de almendra. Y es que, «aunque creímos que estaríamos ante una campaña en la que la producción total de la provincia aumentaría entre un 25 y un 30%, lo cierto es que la falta de precipitaciones está poniendo en peligro parte de la cosecha. Es más, si en los próximos ocho días no llueve, que es casi seguro que no caiga ni una sola gota, las pérdidas serán mayores». Además, asegura Pérez que «algunos árboles se están secando ya».

Los costes de producción en este sector también están incrementándose. «El trabajo de una hora de tractor ya cuesta 30 euros», afirma José Siles, «y los precios a los que hemos vendido la almendra este año, hacen que no sea casi rentable la explotación». Las mejores clases, como la marcona, se han estado vendiendo a 3 euros el kilo de pepita. No obstante, en los últimos meses su valor ha aumentado, asegura Juan Pérez, hasta un máximo de 4,40 el kilo, «aunque en la última semana ha caído en 0,20 euros el valor de la marcona». Este incremento ha favorecido la venta y «no ha quedado mucha producción del año pasado almacenado», asegura el responsable de Frutos Secos de Coag.

José Siles comenta preocupado que la agricultura del interior de la provincia está «en retroceso» y eso está haciendo que «los jóvenes no cuenten con inventivo alguno para poder desarrollar su actividad en los pueblos del interior». Este productor asegura que «a penas se ve movimiento económico en esta zona, lo que va a generar una progresiva despoblación en el entorno rural almeriense».

El sector exige una intervención del Gobierno

Los productores de almendra, como señala Siles, «lo estamos pasando mal», más aún porque «las importaciones de almendra procedente de Estados Unidos está haciendo que la nacional se venda por debajo del precio que supondría la rentabilidad de la explotación». Al respecto, señala José Siles, «no es algo lógico que tengas en casa producto y vayas a comprar fuera, y el que tienes tengas que regalarlo». En esta situación competitiva, comenta Juan Pérez, responsable de Frutos Secos de Coag, «debería intervenir el Gobierno de alguna forma, para proteger la producción nacional, ya que no podemos competir con California en precio».

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *